Mostrando las entradas con la etiqueta tiempo. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta tiempo. Mostrar todas las entradas

martes, 23 de junio de 2015

Desovillando (a pesar del frío)

Una vez que empezás a desanudar tu ansiedad, se desarma toda la bola. No te lo digo de positivista copada, claro que no. Te lo digo porque había algunas cosas que me tenían loca de ansiedad; algunas cuestiones atravesadas que no me permitían desenvolverme natural y completamente. ¿Y sabés que hice? Fui a resolverlas.

No me gusta quedarme esperando, no me gusta depender de los demás, y ciertamente no me gusta que por depender de los demás me dejen esperando sin poder resolver nada. Pero es cierto también que en algunas ocasiones nos vemos obligados a atravesar esos momentos de dependencia, y es ahí cuando la ansiedad domina.

¿Por qué no me llama? ¿Cuándo es la fecha del examen? ¿Me volverán a llamar de esa entrevista? ¿Ya están los resultados de los análisis? ¿Cómo me fue en el parcial? ¿Le habré gustado? ¿Nos volveremos a ver? ¿Cuánto falta? ¿Ya llegamos? Todas preguntas que nos rompen la cabeza. Yo soy muy ansiosa, así que a los dos días de no tener respuesta a esto de parte de un tercero me enloquece. Así que, me dispongo a ser insoportable y mover los hilos para que el barrilete de la ansiedad haga lo que yo quiero. Porque no, no puedo quedarme de brazos cruzados y entregarme a los tiempos de los demás. Yo necesito hacer, sino mi cabeza -que nunca jamás deja de pensar- se maquina sola y se atascan las dudas e incertidumbres.

Ya que me encontraba en ese pantano de dependencia para tomar resoluciones, decidí que no podía quedarme callada. Así que me armé de coraje y paciencia y empecé a molestar a todos aquellos que me debían una respuesta. Algunos tardaron más que otros, pero todos me dieron la respuesta que necesitaba. Ahora ya puedo organizar mi agenda y hacer planes, tejer fantasías e incluso soñar despierta.

Consejo del día: tomar la punta del ovillo y empezar a desenrollarlo. Lo mejor es saber.

jueves, 13 de marzo de 2014

Basta de retrovisores

"El viernes pensamos que faltabas vos para que todo sea como 2010", dijeron riendo.
"2010 fue un año espantoso, no quiero volver", dije indignada. "2014 es mucho mejor", dije sonriendo.

miércoles, 6 de noviembre de 2013

Mosha

Estaba por Callao mirando las vidrieras. Mirando sin mirar, vi un cartel de una lencería. Hasta ahí, nada fuera de lo común. Pero resulta que dicha lencería se llamaba "Lola Mosha". Y no pude evitar sonreír. Casi cuesta creer que aquello que nos hizo sufrir, que tanto nos dolió, hoy sea un recuerdo sonreído al pasar desde la ventanilla del 124.

domingo, 14 de julio de 2013

Calle Abismo

Hoy te vi.
Luminosa, radiante. Sonriendo ruborizada, como una niña avergonzada. Tenías el cabello recogido en una cola de caballo que se balanceaba al caminar. Vestías jeans y un abrigo verde. Llevabas tu bolso verde, siempre fijándote en los pequeños detalles.
Caminabas por la calle, estabas hablando con alguien que iba a tu lado.

Hoy te vi. Y estabas acompañada por un muchacho; uno más alto, más flaco, más elegante, más lindo que yo. Él reía al escucharte. Siempre fuiste graciosa, muy ingeniosa para los chistes; siempre tuviste un gran sentido del humor. Él se reía y te miraba. Te miraba como yo, viéndote brillar como un diamante, siendo lo más bello que había en el mundo y lo único importante en la vida. Vos caminabas como siempre, a tu propio ritmo y sin prestar atención al paso de la multitud. Marcando tu ritmo, ese que él seguía a tu lado. Ese que quisiera seguir yo. Desde la vereda de enfrente me vi a mí mismo viéndote, con una sonrisa triste e idiota. Sonrisa por estar viéndote, triste por haberte perdido e idiota por no haberlo evitado. Y mientras, escuché el sonido de algo que se rompía. Miré para abajo, hacia mi pecho. Y lo comprendí. Levanté la cabeza y hundí la nariz en el aroma de la calle, de la vida que pasaba a mi alrededor, del pan de la panadería, del suavizante de ropa de la lavandería. Del café del bar, de la basura de la esquina. La vida estaba sucediendo a mi alrededor, con el ir y venir de la gente. Y entre esa gente estabas vos y estaba él; y estaban juntos.

Hoy te vi. Te vi reír a causa de la risa que provocaste en otro. Y en ese momento, comprendí que eras feliz sin mí, que mi trabajo estaba terminado. Que yo busqué siempre tu felicidad, tu paz. Mientras te veía caminar, vi tu sueños, tus esperanzas, tus alegrías flotando a tu alrededor. Vi todo lo que habías perdido por mí, por estar pendiente de mis expectativas, de mis miedos, de mis locuras, de mis enfermedades, de mis bajones, de mi hambre y mi frío. Vi que lo recuperaste todo y más. Sentí el alivio de que el objetivo de mi vida estuviese completo, de que ya mi misión esté cumplida. Me di media vuelta y cambié mi destino. Le di la espalda al amor que conocí, que viví, que respiré; le di la espalda a lo mejor que tuve en la vida y crucé la calle. Y ya no te vi más, pero me llevé el recuerdo de la sonrisa que yo te había borrado y hoy te devolvieron.

sábado, 20 de abril de 2013

Veinte nuevos nudos al corazón

A veces me parece mentira. A veces me parece que no pasó, que nunca existió. Otras veces, que sí, que es verdad, que pasó y que pasa y que seguirá pasando.
A veces parece reciente, otras muy lejano.
En algunas ocasiones me pone mal, en otras no me sale ponerme de ninguna manera.
Siempre me viene a la mente el momento en el que lo supe.
Siempre recuerdo la última vez que te vi.
Nunca puedo asimilarlo del todo, siempre hay una cara nueva por encontrarle.
A veces es rechazo, otras dolor.  Se alterna entre confusión y certeza, entre saber que así es y no terminar de aceptar que sucedió.
Hay días en los que no pienso en ello, o no mucho. Otros, en cambio, me viene una y otra vez a la mente, no puedo sacarlo.

Cuando miro para atrás, ahí estás.
Cuando miro para adelante, ahí estás.
Pero cuando miro a mi lado, no estás. Ni estarás. Es todo mentira, todo una ilusión. No vas a estar porque no estás porque no podés porque es imposible.

Y nada tiene sentido, y a la vez lo tiene completamente.
Si lo pienso, tiene mucho sentido. Si lo siento, no.

A veces me parece que el tiempo terminó el día que nos abrazamos por última vez, después miro el calendario y veo que los días cayeron sobre mí con una ferocidad atroz.

De vez en cuando intento pensarte a propósito. La mayoría de las veces venís a mi mente por tus propios medios.

Quisiera que me visites, y me cuentes un poco de tus cosas. Sé que no lo harás, pero me gustaría. Me ayudaría, también. Igual, mejor no vengas. Que vengas significa que te fuiste en primer lugar.

No sé por qué, pero a veces te extraño más que otras veces. Hay días que me cuesta recordarte, como si hubieses sido un sueño, que no sabés si pasó o lo soñaste. A veces me pasa eso con vos, que no sé si fuiste un sueño o una realidad.

A veces me parece que todo pasó hace mucho tiempo, que es prehistoria. Pero a veces se siente como si fuese ahora.

Hay días que me cuesta recordarte, porque te tuve poco, y no supe aprovecharte, vivirte, aprender de vos.
Hay días que me arrepiento, y otros no puedo evitarlo.

Quisiera que veas, que me veas, que me cuentes qué ves. Pero no lo hacés. Quisiera saber por qué, me enojo, me pongo triste. Y después recuerdo que es porque no sos vos el culpable, es la circunstancia.

Nada puede cambiar lo que aconteció: lo bueno, lo malo, lo lindo, lo feo, lo gracioso, lo triste, lo alegre, lo amargo, lo oscuro, lo tierno, lo importante, lo trivial, lo que nos dijimos, lo que nos hicimos. Lo que vivimos.

En unas horas me estaré yendo y pensaré en que a esa hora vos también te ibas. Pero a otro lugar, lejos de mí, de mis chiquilinadas, de mis gritos, de mis llantos, de mis retos, de mis reclamos. Pero también lejos de mis manos, de mis brazos, de mi cabeza, de mi casa, de mi familia, de mis afectos, de mis sueños, de mis metas, de mis logros, de mis fracasos, de mi vida.

A veces me sonreís desde una foto, pero sé que no es verdad. Pero me encantaría que lo hicieses, nunca fuiste demasiado sonreídor.

Serio, de voz serena pero firme, alto, grande, con ese cejo tendiente a fruncirse y esos dientes que no conocí demasiado. Con sueños más grandes que la realidad, con delirios que ya eran cotidianos, con esperanza de cosas que no sucederían jamás. Con expectativas que no sé si se cumplieron.

Con un corazón más grande que la galaxia, con las manos abiertas para dar, con los sueños a flor de piel, goloso y glotón. Con manos grandes y piernas flacas. Cachetudo y bigotudo. Con cejas despeinadas.

Así eras en mi vida. Así sos en mis recuerdos. ¿Así eras?
Tengo miedo de que te me vayas del todo, de que se me borren tus recuerdos, de que te desaparezcas como desaparecen los perfumes después de un tiempo, lentamente y sin dejar rastro. Tengo miedo de que un día me despierte y no sepa quién está en las fotos. Tengo miedo de olvidarme de todo, y si lo hago temo que dejaras de existir. Porque no estás, pero existís. Existís en mi mente, en mi vida, en mis valores, en mis formas de hablar, de vivir, de soñar, de creer, de sentir, de ser. Existís en mi corazón.

Pero te tuve tan poco que tengo miedo que un día no existas más, que te me esfumes. Quisiera haber podido aprovechar más el tiempo, haber hecho mejor las cosas. Quisiera no tener todas estas lágrimas en la cara y tenerte acá para abrazarte más y llorar menos.Quisiera que veas quién soy hoy, quién quiero ser, qué hago, cómo lo hago, cómo pienso, qué camino sigo, qué decisiones tomo, que siento, cómo vivo.

Quisiera que nunca te hubieses ido, Papá.


miércoles, 2 de mayo de 2012

Futuro II

Me siento mal, pero a futuro. Me siento mal hoy, pero por algo que aún no sucedió. Siento que voy a ser una mediocre en la vida. No estoy hablando de ser un profesional mediocre, sino de ser una mediocre en la vida.

No es que mi sueño, mi misión y/o destino en este mundo sea ser famosa. Nada más alejado de lo que en verdad es. No estoy hablando de eso. Hablo (o escribo, mejor dicho) de que no quiero ser una persona mediocre, no quiero ser una persona conformista, no quiero ser una de esas personas que se tira a menos con tal de saberse a salvo. No, no y no. Quiero ser una de esas personas que no le huyen a los desafíos, que no se cierra a la vida. Y la vida te desafía constantemente. Quiero ser de esas personas que desde un lugar anónimo, sencillo, y de bajo perfil pueden lograr dejar una huella en algún camino. Quiero que en el caso de que alguien hable bien de mí, diga "ella ama lo que hace, es su pasión, no sabés el empeño que le pone".

No quiero ser una mediocre que o aspiró a mucho y se quedó con poco, o aspiró a poco desde un principio. Quiero ser una persona común que vive de lo que le gusta, que se dedica a esa profesión que le hechizó el corazón y el alma en su juventud y que se esforzó por ser la mejor persona que podría ser. Quiero llegar a ser esa persona que deja el alma en lo que hace porque es su pasión, es un sueño que vive, que se hizo realidad. Quiero vivir mi historia perfecta, en la que soy sólo una chica que estudió la carrera de sus sueños de la mejor manera posible para ser la mejor profesional que podría ser para hacer lo mejor que esté a mi alcance para hacer una diferencia en la vida de quienes lo necesitan.

Quiero saber que no desperdicié el tiempo con una carrera que no me permita demostrarle a la sociedad todo eso que le quiero devolver; más aún, que no me permita devolverselo.

Quiero tantas cosas que me olvido de lo más importante: esto no ha terminado todavía. Todo puede suceder, ¿o no?

viernes, 2 de marzo de 2012

Quizás, quizás, quizás

No sé.

No puedo saber.

No hay forma de saber.

¿O sí?

Abro los ojos; los vuelvo a cerrar.

No es momento de saber.

martes, 4 de octubre de 2011

Futuro I

Últimamente, he notado alrededor mío muchas dudas sobre el futuro. Mías y ajenas. Y es extraño, en cierto punto, que yo hable del futuro. ¿Por qué? Porque no tengo muy definido a qué se le llama futuro. O sea, ¿es un único futuro? ¿O hay categorías?

Personalmente, considero que no hay un único y definitivo futuro, sino que es algo que va mutando, cambia momento a momento, por más de que cada uno tenga una "idea aproximada" de lo que será su futuro. Y lo pongo entre comillas porque aún no estoy segura si es un pronóstico, una idealización o un plan.

En fin, no sé si es el momento del año o qué, pero noté que un número creciente de personas alrededor mío están cuestionando sus futuros. Y me llama la atención. Me llama la atención que mis dudas no son tantas como creí que tendría. Que resulta ser que tengo bastantes "ideas aproximadas" del futuro que quiero. Que cosas que una da por sentado, hay que ver por qué las da por sentado. Es decir, ¿una da por sentado que las cosas ocurrirán de x manera porque se basa en evidencia comprobable, en pronósticos, en deseos, en esperanzas o tienen un don extrasensorial que se lo anuncia? ¿O cree lo que cree porque no se tomó el tiempo y/o las ganas necesarias de reflexionar sobre las cosas? Tal vez, y no estoy diciendo que así sea, tendemos a dar por sentadas las cosas porque es más fácil eso que analizarlas en profundidad y ver qué se podría hacer para cambiar o asentar ese futuro.

Es más: ¿y si eso es precisamente lo que estoy haciendo yo? ¿Y si soy yo la que esperaba más dudas porque creí que iba a cuestionar, a analizar, a reflexionar más cosas? ¿Y si soy yo la que no tiene dudas porque da por sentado cosas?

Claramente, esta no será la unica entrada al respecto.

sábado, 31 de octubre de 2009

Cuestión de tiempo.

"Es una cuestión de tiempo". ¿Quién no dijo esa frase,quién no la escuchó,quién no la recibió al menos alguna vez en su vida?

Cuestión de tiempo.Bah,es todo una mentira.No existen las cuestiones de tiempo. ¿A alguien le sirve que en un momento de dolor le digan eso? ¿Alguien encuentra útil refugiarse en esa frase? ¿Nadie se puso a pensar que,en realidad,es muy negativo que te digan eso? Es decir,si estoy mal por algo,y para consolarme me decís "es una cuestión de tiempo",¿no te estarías burlando,en cierto modo? Porque una cuestión de tiempo es indefinida,¿o alguien sabe a cuánto equivale?
Además,¿qué alivio puede producirte una indeterminación? ¿Cómo puede hacerte sentir mejor una frase que habla de incertidumbre,que no es muy futurista que digamos? Porque yo no considero futurista a una frase que no me asegura que pueda completamente superar mi dolor,o que no puede garantizarme que las cosas algún día mejorarán.

Sin embargo,esta frase tiene otros usos,también.Mientras que por un lado nos muestra un futuro incierto,por otro nos puede llegar a dar esperanza, aunque en realidad tiende a excusarnos. Cuando,por ejemplo, un nene se comporta mal,se suele decir "Cuando crezca va a cambiar,es cuestión de tiempo". Cuando las cosas no marchan tan bien,a veces decimos "Es una cuestión de tiempo,ya va a pasar".Cuando un ser querido nos hiere o comete una equivocación con nosotros,solemos pensar "Ya se va a dar cuenta de su error,es cuestión de tiempo". ¿Es que acaso no se dan cuenta de que son excusas,que son justificaciones de cosas que no tienen justificación?

¿Por qué se suele emplear esta expresión,si es sólo un parche y no una solución definitiva,real y de fondo? Me voy a arriesgar a decirlo: porque nadie puede aceptar lo malo sin negarlo primero,nadie quiere un futuro nublado.Todos buscamos la felicidad,y no estamos dispuestos a aceptar un no como respuesta. Pero no todos están dispuestos o posibilitados de convertir un no en una nueva partida.

¿Será una cuestión de tiempo que eso pase?

martes, 27 de octubre de 2009

Mi Tiempo.

Sí,sé que hace mucho que no aparecía por acá,pero es la primera vez en mucho tiempo que tengo tiempo.Y no me refiero al tiempo "horario",por así decirlo;no me refiero al momento de sentarme frente a la PC a escribir.Volví,por fin,a tener tiempo,así,tiempo,indefinido.


¿Qué es el tiempo? Fijarme en el diccionario no me dice nada.¿De qué me sirven esas definiciones estructuradas que nada tienen que ver con mi tiempo?Tiempo.Es una palabra agridulce.Tiene cosas buenas,lindas,esperanzadoras,pero éstas a su vez conllevan sus opuestos.Para mí,tiempo es sinónimo de misterio.Tiempo es incertidumbre,es no saber que sigue.No es destino,ni futuro,sino tiempo.El destino es algo predeterminado,el futuro es el final de una proyección y el tiempo es no saber qué pasará,cuál es el próximo paso.


Me gusta tener tiempo.Ahora me gusta.Antes no lo sabía.Hoy me da cierta tranquilidad -aunque no muy consistente,pero tranquilidad al fin- saber que tengo tiempo.Cuando falta todo,siempre queda el tiempo.No importa si queda mucho o poco,pero siempre hay.


El tiempo se convirtió en mi caño de escape últimamente.Puedo refugiarme en el tiempo y salir de mi cotideaneidad.El tiempo me refugia,me acogió después de perder mi anterior refugio.El tiempo no me hace planteos,deja que las cosas pasen.Es inconsciente,arriesgado e impulsivo.Pero acepto el desafío y me entrego a él.


La gente suele apelar mucho a la frase "Es una cuestión de tiempo".Já,si supieran lo que dicen,no la dirían tanto.Una cuestión de tiempo es lo mismo que una cuestión de azar.Nunca sabés lo que te depara el tiempo.Nunca sabés cuánto es el tiempo.El tiempo es eterno y es finito.Es ambivalente.Nunca se sabe nada con el tiempo.El tiempo es incierto.Y después de tanta seguridad,de tanto suelo firme,despegar y acunarme en brazos del tiempo es una osadía,un pecado delicioso.Una incertidumbre necesaria.


El tiempo es el mejor amigo de la reflexión.No le cuestiona nada,la deja ser,la deja que se exprese,la deja fluir.Y yo necesito eso.Necesito ser reflexión.Que me dejen fluir,que me dejen ser,que me dejen.Necesito ser consciente de que no hay nada más que tiempo,y que él va a ser siempre mi compañía.


Yo creo,a diferencia de muchas personas, que el tiempo no se acaba.Que el tiempo es infinito,que aún cuando uno muere tiene tiempo.Pero a su vez reconozco que el tiempo "terrestre" sí tiene un fin.Pero yo no creo más en ese tiempo.Yo creo en el Tiempo,como una fuerza mayor que un sustantivo que designa períodos.


Al principio comentaba que ahora tengo tiempo.Sí,y me sienta bien.Tener Tiempo es tener un abismo para cruzar como yo prefiera.Puede ser en avión,escalando,en micro,o en lo que sea.Pero el hecho de enfrentarme al Tiempo así,cara a cara me hizo ver otras cosas que no podía percibir.Tiempo,mi Tiempo,está basado en el amor.El mío es el Tiempo del amor.


¿Qué como es el Tiempo del amor? Es un tipo de tiempo que corre según los movimientos de mi corazón.Ahora se mueve,salió de su letargo.Ahora mi tiempo floreció y me mostró una cantidad infinita de caminos.El Tiempo del amor hace que amor no tenga un único significado. Este Tiempo hace que ames lo que realmente vale la pena ser amado. Amar lo que a uno le hace bien,lo que uno necesita,lo que uno quiere,lo que uno merece para estar bien. Y eso es lo único que merece ser amado.

Mi Tiempo del amor me indica que es hora de moverme por mí.Que es un buen momento para amarme a mí para ver qué necesita mi felicidad.Mi Tiempo me dice que sí,que me ame para ver qué hacer con este manojo de sentimientos que soy.Mi Tiempo dice que me ocupe de mí,que este es el momento.

Entonces,simplemente voy a confiarle mi ser a mi Tiempo.